A través de una declaración totalmente discriminatoria, realizada en su cuenta de Twitter, el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, ha prohibido a los transexuales en el ejército. Esta medida desecha la aprobado por su antecesor Barak Oabama, que abría las fuerzas armadas a la diversidad.

“Después de consultar con mis generales y expertos militares, el Gobierno de Estados Unidos no aceptará ni permitirá individuos transgénero en el Ejército. Nuestros militares deben estar centrados en la victoria y no pueden cargar con los tremendos costes médicos y la alteración que los transgéneros supondrán en el Ejército”, afirmó Trump.

Según informes recientes, son miles de transexuales quienes ya se encuentran prestando servicio por lo que podría derivarse una expulsión masiva.

Esta medida supone un enorme retroceso a lo logrado en la anterior administración, ya que antaño los transexualismo eran clasificados como desviados sexuales y debían ser expulsados.

 

“La prohibición de reclutar personas transgénero tendrá el efecto de que mientan en su intento de ingresar en las fuerzas armadas. Lo mismo ocurría antes con los homosexuales y la política del ‘no preguntes, no cuentes’. Todo esto carece de sentido porque, como predijeron todos los estudios, los transexuales han demostrado con creces su capacidad de servicio”, afirmó a principios de mes en un comunicado el centro de estudios sexuales Palm Center, que colabora con el Pentágono.