Desde 1997, año en que me afilié al PRD, he participado en miles de tareas, apoyando, organizando y aprendiendo de la gente. En cada comisión, labor y encargo que he tenido lo he tratado de hacer de la manera más responsable y con el mayor compromiso que me es posible. Inicié como brigadista del sol, dirigí al partido en la capital de nuestro estado siendo el presidente del CEM, tuve la responsabilidad de las finanzas del partido en el estado, fui consejero estatal durante 5 periodos consecutivos, he sido consejero nacional en dos ocasiones, ocupé la diputación local representando al partido en la LXI Legislatura, dirigí más de una veintena de campañas políticas a favor de los candidatos del PRD, a municipios, distritos locales y federales, y actualmente sigo en el encargo de la presidencia del consejo estatal.

El proceso de desgaste que el PRD sufre, es por el abandono de los derechos de los mexicanos y de la nación, como la educación, la salud, el derecho al empleo justamente remunerado y la recuperación de la soberanía sobre el suelo y los derechos humanos

Esto los llevó a aprobar las reformas que profundizan el mal económico en México y votaron reformas como la laboral que permite a empleadores y patrones a la contratación semi-esclavista de pago por hora, día o mes, que significa en términos llanos la pérdida del derecho de los trabajadores al acceso al seguro social, a prestaciones y a la pensión; se legaliza lo que miles de patrones hacían con la complacencia de los gobiernos priístas y panistas, ahora perfectamente legalizado con el aval de la izquierda dizque moderna.

-Se aprobó con su complacencia una reforma de telecomunicaciones que no incluyó el acceso gratuito a internet de, que no incorpora una política de difusión a través de medios del Estado la riqueza cultural de México, pues no se planteó, ni siquiera tímidamente, la creación de una serie de cadenas de radio y televisión públicas para el efecto; no incorpora a universidades y centros de estudio para el uso de estos nuevos medios de comunicación; dejan en el abandono a los medios comunitarios;

-Con su complicidad se aprueba una reforma educativa cuya única divisa fue despojar de derechos al magisterio, con la supuesta preocupación de mejorar la calidad de la educación, más grande falsedad

-La reforma hacendaria es otra que asesta un duro golpe a la economía nacional, pero principalmente a los consumidores con el aumento al IVA en alimentos procesados (todos aquellos que tienen una envoltura, de cualquier tipo), diciendo pública e hipócritamente que solo se impuso a los alimentos chatarra. Con esta reforma se aprueban los gasolinazos, el aumento al ISR y otros impuestos que afectarán a las clases medias y dejando en completa libertad a los gigantes emporios económicos de México que seguirán gozando de subsidios y créditos fiscales para continuar sin pagar impuestos de la riqueza que obtienen en país, con la complacencia del PRD.

-Respecto a la reforma energética habrá que recordar que desde 2008 aplaudieron una reforma parecida a la implementada por Peña Nieto, aquella propuesta por Calderón, que además inició el proceso de entrega de los bienes del subsuelo mexicano a compañías privadas, principalmente extranjeras, ahora supuestamente “defendieron” el petróleo, con acciones que no pasaron de actos simbólicos para cubrir el expediente, principalmente por el rechazo de miles de mexicanos contra el despojo de que fue objeto la nación.

-Los dirigentes nacionales del PRD Llevaban años en el empeño de ser aprendices y cómplices, todo ello con la venia de los gobiernos que emanan del partido, alentados y apoyados no solo por personajes priistas sino incluso por el panismo que los han promovido en su afán por apoderarse del PRD; hoy lo vuelven a hacer pero a un costo altísimo no únicamente para el PRD, sino y principalmente, para la nación y los mexicanos: sus manifiestas intenciones de fraternizar con Acción Nacional en un frente que combata a la izquierda delata la complaciente línea de entregar al partido al mejor postor.

-El fraudulento proceso interno del cual emanó su candidato a la gubernatura de nuestro estado, no fue sino el preludio del derrumbe como partido autónomo e independiente en Oaxaca (o lo poco que le quedaba), desechó al candidato mejor posicionado y optó por la propuesta para mantener el statu quo y la estabilidad política de la cúpula. Enfrentaron el proceso de rodillas.

En aquel proceso electoral El resultado de nuestros esfuerzos está a la vista de todos y bajo el escrutinio público, y nosotros, abiertos al debate. Nuestra decisión de no compartir la construcción de un frente para combatir a la izquierda nos exige un alto en este camino.

Existe una larga lista de otros elementos más por los cuales abundar, sin embargo, que sean éstos los que utilizaré para exponer mi absoluta decisión de renunciar a mi pertenencia al Partido de la Revolución Democrática, a su membrecía y a la responsabilidad que como presidente del consejo estatal recae en mi persona, éste no fue, de ninguna manera el partido por el cual millones de mexicanos empeñamos nuestro esfuerzo. Yo diría que nos encontramos más lejos que cerca de lo que nos propusimos en nuestros originarios principios que proponían un proyecto de soberanía y democracia políticas.

Solamente al régimen entreguista y neoliberal le sirve ese discurso que dice que hay que ser una “izquierda moderna o alejada de radicalismos”.
Los principios no son una moda. Si la defensa de la soberanía nacional y la defensa de nuestros recursos naturales les resultan anticuadas a los neoliberales, es mejor pasar por anticuados que ceder ante los vendepatrias. Al país, de nada le sirve una izquierda dócil y dizque a la moda. Le sirve una izquierda firme en sus principios, respetuosa con quienes piensan distinto, con ética y capaz de dar ejemplo en su vida interna de lo que quiere para el país.

Acompañaremos, como en el 2006 y en 2012, con nuestra experiencia y capacidad organizativa los trabajos que amerita la consolidación de la candidatura de Andrés Manuel López Obrador.

Convencidos de que con nuestra experiencia política respaldaremos este esfuerzo que comparten millones de mexicanos, estaremos sujetos a los lineamientos del instituto político que lo presentará como su candidato a la presidencia de la República, compartimos con el partido MORENA la construcción de un gobierno al servicio del pueblo.