La Organización de las Naciones Unidas (ONU) asignó a la directora de Leyes y Política de Amnistía Internacional en Ginebra, Jane Connors, el cargo de primera defensora de los Derechos Humanos de las víctimas de violencia sexual (en su mayoría mujeres y niñas) cometida por los cascos azules.

Esto informó la ONU a través de un comunicado y lo confirmó el Secretario General, António Guterres, en su cuenta de Twitter quien aseguró que tendrán “tolerancia cero” contra los agresores.

La medida responde a las denuncias que desde 2013 han hecho personas víctimas de abuso y violación sexual, violencia cometida particularmente por personal militar que  trabaja con la ONU para el mantenimiento de la paz de la ONU en distintos países                -conocidos como cascos azules por el color de su uniforme-.

Tan solo en 2013 la ONU registró 66 casos y en 2014, de acuerdo al informe del secretario general, “Medidas especiales de protección contra la explotación y los abusos sexuales”, se presentaron 51 denuncias, 75 por ciento de ellas fueron durante tres misiones de mantenimiento de la paz, en 14 estaban implicados funcionarios o voluntarios de la ONU, en 24 fueron personas de los contingentes militares y en 13 miembros de la policía de la ONU.

Mientras que en años más recientes la ONU registró 69 casos cometidos principalmente en la República Centroafricana y la República Democrática del Congo, ambos países africanos, y para 2016 fueron 145 casos. De las víctimas registradas en estos años se sabe que de 311 personas 309 fueron mujeres y niñas.

En conferencia de prensa ayer en Nueva York, Estados Unidos, el vocero del secretario General, Stephan Dujarric, explicó que Jane Connors  trabajará coordinadamente con las áreas del organismo defensor de derechos donde se asiste a las víctimas, así como con instituciones gubernamentales, de sociedad civil y organizaciones nacionales y legales de Derechos Humanos “para construir redes de apoyo y ayudar a garantizar que se cumplan las leyes locales, al igual que los remedios para las víctimas”.

La australiana con experiencia en el trabajo por la defensa de los Derechos Humanos -antes de este cargo se desempeñó como directora de la División de Investigación y Derecho al Desarrollo de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU- asumirá funciones como parte de lo planteado en la estrategia “para combatir el abuso y la explotación sexual en todas sus formas por parte del personal de la Organización”, publicada por la ONU el pasado 9 de marzo.

La estrategia plantea que el organismo defensor de los Derechos Humanos investigará a su personal involucrado en las agresiones sexuales; también propone reducir los fondos otorgados a los países miembros que no investiguen las denuncias y en su lugar destinar el dinero a programas que atiendan a las víctimas y la creación de un protocolo para prevenir estos delitos que deberá cumplir el personal de la ONU.

Durante lo que resta del año António Guterres tendrá que informar la situación de los procesos judiciales iniciados en contra del personal de la ONU acusado de abuso y violación sexual, como consta en la estrategia.

Con información de medio aliado: