La tortilla es uno de los principales alimentos en la dieta del mexicano, sin embargo, también se está convirtiendo en el alimento más peligroso de consumo y al alcance de todos. Esto tras los estudios realizados por un grupo de investigadores de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS).

Los responsables del estudio, realizaron pruebas en varios tipos de alimentos elaborados con maíz (harinas, tortillas, tostadas, cereales para desayuno y botanas) que se comercializan y consumen en México, detectando la presencia de secuencias transgénicas y del herbicida glifosato en varios de los productos que se comercializan de manera cotidiana.

De 367 muestras analizadas, el 82% (301de 367) contenían por lo menos un transgen.

De las tortillas analizadas: el 90.4% contenían secuencias transgénicas.

Además, se detectó glifosato en casi la tercera parte de las muestras de tortillas positivas para transgenes que confieren tolerancia a este herbicida.

En general, el 91.3% de las muestras producidas “industrialmente”, contienen algún tipo de maíz transgénico.

Mientras que el 100% de las harinas de maíz industriales presentaron algún transgén y una parte de las positivas también presentaron glifosato.

Estos datos son preocupantes ya que el maíz es nuestro alimento básico y el consumo masivo de maíz transgénico con glifosato puede tener consecuencias graves en la salud.

En contraste, en ninguna de las harinas de maíz artesanales, hechas con maíces nativos, se detectaron transgenes o glifosato.

Si deseas conocer el reporte completo de este estudio te lo mostramos aquí.